Deseo Sexual Hipoactivo:

Se define como la disminución o ausencia de fantasías y deseos de actividad sexual de forma persistente y además esto provoca malestar acusado en el sujeto que lo padece. Puede ser primario, en el cual la persona nunca ha sentido mucho interés o deseo sexual, o secundario, en el cual la persona solía tener deseo sexual, pero ya no lo tiene.

El deseo sexual hipoactivo puede ser  situacional con relación a la pareja: se tiene interés hacia otras personas pero no hacia la pareja, o puede ser general: carece de interés sexual hacia cualquier persona.

Algunas veces, más que presentarse un deseo sexual hipoactivo, puede existir simplemente una discrepancia en los niveles de deseo sexual entre los dos miembros de la pareja, quienes poseen niveles de interés dentro del límite normal. A veces, alguien puede afirmar que su pareja presenta deseo sexual hipoactivo cuando, en realidad, la misma persona puede tener un deseo sexual hiperactivo y ser muy exigente sexualmente.

Trastorno por Aversión al Sexo:

El trastorno por aversión sexual es una conducta persistente de miedo, asco, repulsión, evasión, ansiedad o disgusto de cualquier conducta sexual, en ocasiones, ante el solo pensamiento de esta.
Esta disfunción sexual se da con mucha más frecuencia en mujeres y ocasionalmente en varones.  Estas personas pueden experimentar ataques de pánico, dificultad para respirar o fobia ante la actividad sexual.                                   Las principales causas son:

  • Traumas sexuales como violación, incesto, o abuso sexual
  • Ambiente familiar represivo
  • Estilo de crianza restrictivo hacia el sexo
  • Dispareunia
  • Actitudes sexuales negativas
  • Creencias erróneas sobre el sexo
  • Imágenes aterradoras sobre sexo
  • Sentimientos de culpa, depresión, preocupación, o incertidumbre
  • Conflictos con la pareja