Como cualquier otra adicción, es un trastorno psicopatológico consistente en la falta de control de impulsos.  Es un trastorno que causa un profundo malestar y sus consecuencias suelen ser muy importantes.

                                                                                                                                                                     Las características de este trastorno son:

  • Llevar a cabo conductas sexuales no deseadas por el propio sujeto, conductas compulsivas, exentas de capacidad de autocontrol, que conducen a la promiscuidad.
  • Hay una grave interferencia en la vida diaria. Riesgo elevado de contraer enfermedades de transmisión sexual, sentimientos de culpa, ruptura de pareja no deseada como consecuencia.
  • El sexo no produce placer, sino que su consumo alivia la ansiedad y, por tanto, el malestar.

    Se utiliza el sexo para solucionar una necesidad no sexual, como trastornos de ansiedad, problemas personales, laborales, estrés,etc.

   La adicción sexual puede tomar muchas formas, desde el uso de la pornografía y la masturbación hasta repetidas relaciones sexuales, contratar prostitutas y voyerismo. En casos extremos, la adicción sexual puede involucrar asedio, violación e incluso asesinato. Las muchas formas de adicción sexual tienen una cosa en común, el comportamiento se lleva a cabo en secreto y el adicto al sexo se vuelve hábil en esconder esta vida secreta de aquellos que son más cercanos a él.