Es un trastorno psicológico caracterizado por mentir de forma compulsiva y patológica. Se falsea la realidad para hacerla más soportable. Cuando mentir se convierte en un hábito, cuando mentir es la única forma de relacionarnos con los demás, hablamos de mitomanía.

   En la mitomanía quien la sufre puede tener un carácter con rasgos paranoides. Desfigura la idea que tienes sobre si mismo y la magnifica como en un delirio de grandeza o oculta datos con mentiras. Se diseña una historia y se la cree.

   La mitomanía o ser mentiroso patológico es un impulso irrefrenable de mentir. Los especialistas comentan que el mitómano tiene una tendencia patológica a deformar la realidad. Se miente pensando que se ganará prestigio, se mejorará la imagen que los demás tienen de él. Se puede mentir para manipular a las personas o por hacer daño. No es algo inofensivo, tiene efectos negativos sobre quien la padece y sobre quienes la sufren.

   El mitómano pasa inadvertido mientras no hablas con él/ella. Una vez estableces una relación comienzan sus mentiras y al final son tantas que acaba siendo desenmascarado.